¿Cómo educar colaboradores DUEÑOS DE SUS PROPIOS PUESTOS?
Un caso que se vio en una de las empresas a la cual Yo laboré fue: El análisis del comportamiento de los colaboradores en los puestos de trabajo, por lo que se notaba que no se enfocaban en los resultados, en ascender a otro puesto, más solo cumplir sus funciones, por tal motivo la gerencia escuchó mis nuevas formas de elaborar la evaluación del desempeño y el clima organizacional y de esta manera comprometer o dar a entender a los colaboradores que no solo porque se está en un puesto no podemos ser dueños de nuestro puesto de trabajo, por medio de la mejora continua en sus funciones. Aquí dejo parte de lo que se propuesto en ese momento.
Este concepto se puede aplicar
perfectamente al ámbito de los negocios, ya que, si los colaboradores sienten
como suya la compañía en la que trabajan, sin importar la posición o el
departamento que ocupen, se sentirán más responsables del futuro de esta.
En el transcurso de mi
experiencia laboral me he dado cuenta que cuando una persona llega a una
empresa, llega con una idea muy fría del puesto al que va, solamente por ganar
un dinero mensual, pero no se dan cuenta que si ponen más empeño en ese puesto pueden
ascender a otros, la mente de las personas en muy limitada y no todo se aprende
en una institución educativa más bien se hace en una empresa, siempre y cuando la empresa ponga parte de su interés
en formar a este nuevo empleado, dándole todas las herramientas para que pueda
formarse y ser dueño de su propio puesto de trabajo.
Por todo esto me he visto en
la tarea de investigar e ir elaborando materiales que sean acorde a como se
debe de ir educando a un empleado y darle el seguimiento hasta formarlo.
Concretamente, en las grandes
empresas, los colaboradores suelen preguntarse: ¿Cómo puedo contribuir al
desarrollo de esta compañía? o ¿Cómo puedo asumir más responsabilidad en una
organización que cuenta con miles de colaboradores? Los directivos, por su
parte, también se cuestionan algunas cosas: ¿Cómo puedo contratar a personas de
todo tipo y que actúen al unísono siguiendo el interés de la empresa? En una
gran compañía que cuente con miles de colaboradores esta puede ser una pregunta
clave y mi respuesta siempre sería la misma: “Actúe como si no fuera un
empleado, sino el dueño de la empresa” y a esto es precisamente a lo que me
refiero cuando hablo de una actitud responsable.
Las empresas no pueden
promover esta cultura solo a través de filosofías de gestión. Convertir a los colaboradores
en propietarios es un requisito fundamental, ya que la propiedad tiende un
puente entre el rol de la persona como empleada y como propietaria de una
sociedad. Esta nueva situación promovería la responsabilidad entre nuestros colaboradores,
pero también incrementaría su motivación e intensificaría su sentimiento de
pertenencia con la empresa.
Si los colaboradores sienten
como suya la compañía se sentirán más responsables del futuro de esta.
Está demostrado que, gracias a
esta estrategia, los días de ausencia en la empresa se reducen
considerablemente y los colaboradores interactúan con los clientes desde una
posición más firme y confiada, lo que repercute en un mayor número de ideas en
la actividad diaria, en un aumento de la innovación y, por supuesto, de la
competitividad.
Y es que en una sociedad cada
vez más envejecida, los colaboradores cualificados son cada vez más escasos y
la rotación entre empresas supone una pérdida sustancial para las
organizaciones, ya que los colaboradores se llevan con ellos su experiencia y
conocimiento. Este cambio demográfico está teniendo un impacto muy negativo en
la industria, ya que cada vez hay menos colaboradores técnicos que sean jóvenes
y es curioso, porque son precisamente estos perfiles los que las empresas,
especialmente las pymes, necesitan desesperadamente.
Pero incrementar la motivación
y la lealtad a la empresa no son los únicos argumentos que debiéramos manejar
para aumentar la participación de los colaboradores en las compañías para las
que trabajan. Para muchas personas, la propiedad puede ser una buena inversión
y una parte importante de sus planes de jubilación, lo que aliviaría la presión
sobre los planes públicos de pensiones. Es importante que los legisladores se
den cuenta de esto y adopten políticas que hagan más sencilla la participación
del empleado en el accionariado de una empresa. Algunos países ya están muy
avanzados en este sentido, pero a otros todavía les queda camino por recorrer.
Se suele pasar por alto que la
propiedad participada beneficia a una empresa más que cualquier otro tipo de
propiedad de acciones. Esto se debe a que los colaboradores tienden a mantener
su participación durante mucho más tiempo y están más interesados en el éxito a
largo plazo de la compañía, ya que así se aseguran su puesto de trabajo.
Mientras los inversores piensan en ciclos más cortos, los colaboradores
mantienen las acciones de la compañía durante toda su vida laboral —20, 30 o 40
años— y su lealtad, a menudo, se extiende más allá de su jubilación. Por eso
son los accionistas ideales, mucho más que otros grupos de inversión que
compran acciones con el propósito de maximizar sus ganancias y venderlas en
poco tiempo.
Es cierto que la propiedad del empleado plantea algunas preguntas
importantes, por ejemplo, el riesgo de concentración, es decir, si una empresa
quiebra, el empleado pierde su empleo y, además, sus acciones en la compañía.
Pero esta es una cuestión que puede controlarse con fondos de pensiones más
seguros que cubren este tipo de riesgos.
En general, la propiedad de
los colaboradores tiene muchas ventajas. Aumentar los beneficios de la
jubilación, proporcionar estabilidad y seguridad en la planificación de las
empresas, fortalecer la motivación de los colaboradores y fomentar su sentido
de la responsabilidad… Esta cultura es muy valiosa si se establece de forma
transversal en toda una compañía: desde directivos hasta el último peldaño en
la escalera empresarial como es el personal en prácticas. Sin embargo, los directivos
son los que más deben predicar con el ejemplo, ya que la tenencia responsable
supone, sobre todo, la responsabilidad de ser un modelo para seguir.
Para ello este contenido
ayudará a muchas empresas a tomar algunas técnicas se le podría decir de como
ir dando una educación a lo interno de la empresa para educar al empleado a ser
dueño de su propio puesto.
CONCEPTUALIDADES A CONOCER
Primeramente, debemos de
conocer algunos conceptos iniciales.
Un plan de inducción al colaborador:
Todo manual de Inducción para
los colaboradores de una empresa está basado en el cumplimiento del control
interno y constituye una de las herramientas que garantizan el buen uso de los
procesos, y funciones asignadas para el funcionamiento de las tareas a realizar
dentro y fuera de la empresa. El Plan de Inducción es una herramienta para
ayudar a que ellos comprendan mejor y manejen las herramientas que van a
utilizar en el día a día.
Los procedimientos para las gestiones a ejecutar y procurar se cumplan en
tiempo y forma, los flujos de procesos para poder conocer la ruta de acción y
ejecutar las tareas paso a paso. Todos los colaboradores tendrán la obligación
de conocer y cumplir con su contenido y con los procedimientos establecidos
para cada uno de los puntos que en él se detallan.
CONCEPTOS BÁSICOS
Para que el colaborador tenga un
conocimiento claro del giro del negocio, se creó el siguiente manual como
ayuda del instructor para fortalecer el conocimiento, para ellos
vamos a definir conceptos que a muchos confunden y combinan a la hora de
impartir los conocimientos a los colaboradores, estos se deben de impartir de
acuerdo con el orden en que se presentan:
1.
INDUCCIÓN:
Es el proceso que se proporciona al
nuevo empleado información básica de los antecedentes de la organización. En dicho proceso se dan a conocer las
actitudes, políticas, valores y patrones de conducta que son esperados por la
organización para con el nuevo colaborador.
1.
Misión, Visión, Valores.
2.
Políticas internas de la empresa (normas de conductas,
dirigida todo el personal).
3.
Políticas de comisiones, (dirigida a la responsable asignada
a manejar la información).
4.
Estructura Operativa por Producto.
5.
Estructura Operativa de la Organizacional por cada área.
6. Ventas:
2.
ENTRENAMIENTO:
Es el aprendizaje que se desarrolla
en el lugar de trabajo que ocupará el colaborador, para mejorar el rendimiento,
es la práctica con las herramientas (funciones, manuales operativos, formatos
de comunicaciones, flujos de procesos) materiales que se utilizan de forma
cotidiana para que se adapte a las herramientas como ejecutarlas.
Las áreas de las empresas donde se labora deben de desarrollar sus manuales, flujos, procesos, etc. entre ellas:
VENTAS, MERCADEO, OPERACIONES, ATENCION AL CLIENTE, ADMINISTRACIÓN etc.
1.
Manual de
funciones.
2.
Manual
Operativo.
3.
Flujo de
procesos.
4. Estructura Operativa
OTRAS ÁREAS DE LA EMPRESA LA QUE APLIQUE
4.
CAPACITACIÓN:
Proceso o conjunto de actividades
destinadas para proporcionar conocimientos, desarrollo, habilidades en el
colaborador, y modificar actitudes que se van encontrando en el camino mientras
ejecutan sus tareas, todo esto para que desempeñen mejor su trabajo.
Ejemplo de correcciones: mala
atención al cliente, mala manipulación del teléfono, forma de sentarse,
desorden en el escritorio con la documentación de clientes, tiempo de ejecución
de las tareas muy lenta debido a que utilizan procesos muy largos o de acuerdo
con lo que conocen.
5.
SEMINARIO:
Es una (Reunión) especializada en
profundizar un tema específico, con una duración de 1 a 2 horas, por ejemplo:
como aprender a detectar mentiras con la información en los expedientes,
técnicas telefónicas, etc. Ejemplos:
5.1.
Significado de la Misión, Visión y Valores.
5.2.
Planificación Estratégica de la empresa.
5.3. Tipos de Colaboradores.
COMUNICACIONES POR ESCRITO UTILIZADOS
Las comunicaciones por escrito más
utilizadas en una organización son las siguientes:
-
Memorándum: Es un escrito para recordar.
-
Políticas: Acciones prohibidas a
realizar.
-
Manuales: Seguimientos de los
procesos.
-
Formatos: (Moldes, Formas),
Información concreta, precisa, para el orden, es ajustar el molde al contenido
del mensaje, algo ya establecido. Ahora con la IA es más rápido y se genera una
sola vez.
Esto se da por 3 directrices que
debemos de conocer:
- Minimiza los tiempos en los
procesos.
- Reduce los errores de
escritura y contenido.
- Ajusta el contenido con el
mensaje a enviar.
UN DATO MUY IMPORTANTE: CONCEPTO DE ESCRUCHAR Y OIR
1. ESCUCHAR: Es poner atención a la idea o situación que se está
planteando, para luego desarrollarla y ejecutarla, para luego obtener
resultados satisfactorios (acción = efecto).
2. OIR: Es solamente percibir el sonido (sin argumento para
desarrollar), que no se desarrolla ningún resultado o desarrollo de la acción.
Al tener presente estos conceptos se
procede con las técnicas a aplicar por temas, en sesiones de 1 hora de forma en
que la empresa adapte el tiempo para las reuniones con los colaboradores en
estos casos llamados Seminarios de los cuales vamos a ir indicando uno por uno
con su contenido.
Hoy más que nunca, las empresas enfrentan un desafío que no se resuelve únicamente con tecnología, procesos o estructuras organizacionales: el verdadero reto está en la mentalidad de sus colaboradores. Formar empleados que solo “cumplan” ya no es suficiente en un entorno competitivo, cambiante y exigente. Las organizaciones que realmente trascienden son aquellas que logran que cada persona se sienta dueña de su puesto, responsable de su impacto y comprometida con los resultados.
Educar a un colaborador para que asuma su rol con mentalidad de propietario no ocurre por casualidad. Requiere método, estructura, liderazgo y una cultura organizacional clara, donde la inducción, el entrenamiento y el seguimiento no sean simples formalidades, sino herramientas estratégicas de desarrollo humano y empresarial. Cuando esto se logra, los beneficios son evidentes: mayor compromiso, menor rotación, más innovación, mejor clima laboral y una organización preparada para el futuro.
Las empresas que no invierten en formar a su gente están condenadas a perder talento, conocimiento y competitividad. En cambio, aquellas que deciden abrir los ojos y apostar por una educación interna sólida y bien dirigida, convierten a sus colaboradores en aliados estratégicos y no solo en ejecutores de tareas.
Este contenido no es solo una reflexión, es una invitación al cambio. Un cambio que comienza desde la alta dirección y se transmite a cada nivel de la organización. Si su empresa está lista para dar ese paso, para transformar colaboradores en verdaderos dueños de sus puestos y construir una cultura de responsabilidad, pertenencia y mejora continua, entonces es momento de actuar.
📌 Estoy disponible para acompañar a su organización en este proceso, diseñando planes de inducción, entrenamiento, evaluación del desempeño y cultura organizacional adaptados a la realidad de su empresa.
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